martes, 13 de enero de 2015

¿Sabías qué?

¿Sabías qué?
    

*    Científicos encontraron que es posible guardar textos, imágenes y sonidos en moléculas de ADN. Científicos del instituto europeo de bioinformática (IEB) han demostrado que es posible guardar grandes cantidades de información durante largos periodos de tiempo y con un costo de mantenimiento mínimo.

*    Según los científicos el ADN puede guardar información durante miles de años. Es una gran ventaja que se conserve bien a temperatura ambiente y sin necesidad de un suministro eléctrico y que ocupe tan poco espacio. “Un gramo de ADN contiene más información que un millón de CD’S.”





Texto argumentativo

Mazatlán Sinaloa a 13 de enero del 2015


Estimado equipo las escritoras:


¡Hola! ¿Cómo se encuentran? Es un placer saludarlas después de haber trabajado con ustedes el día de hoy, les escribo esta carta con el propósito de hacerles ver lo positivo que ha sido aprender con sus estrategias.
Primero que nada me gustaría felicitarlas, pues su secuencia didáctica desde el inicio ha sido muy creativa y divertida, ya que nos han hecho identificar argumentos que utilizamos en nuestro día a día sin darnos cuenta, aquellos que van desde la manera en que queremos persuadir a nuestros padres de que nos hemos portado muy bien por lo tanto nos merecemos alguna recompensa, o aquella que se vive en la escuela donde  pretendemos convencer al maestro que hemos trabajado duro todo el semestre y que por ese motivo merecemos una buena calificación.
Llama mucho mi atención el darme cuenta que los argumentos los utilizamos en todas nuestras conversaciones dentro de nuestra vida cotidiana, ya sea contestando desde el simple porque, o dando nuestro punto de vista sobre algún tema en especifico.
Considero que su actividad a resultado con éxito, pues hacernos dar cuenta de lo anterior mencionado de una manera tan sencilla como el ustedes lo han hecho, ha sido una forma grata de aprender.
Sin más por el momento y sin tener argumentos negativos en cuanto a su secuencia me despido esperando se encuentren de lo mejor, mis mejores deseos incluyendo que la maestra les ponga una buena calificación, hasta pronto.
                                                                  

Atte.:
                                                                Anahi Ulloa




Texto Expositivo

LOS CANARIOS “TEXTO EXPOSITIVO”

Los canarios pertenecen al género serinus adscrito a la familia de los fringílidos, y al orden de los paseriformes. Son pequeñas aves de diversos colores, su peso aproximado es de unos 15gramos. El canario es nativo de las islas canarias las cuales se ubican en el océano atlántico, al suroeste de España y al noroeste de áfrica, frente a las costas de marruecos.

Su característica principal es que canta e imita sonidos, algunas personas las conservan como mascotas ya que son relativamente fáciles a la hora de criar. La época propicia para su reproducción es la primavera debido a que la temperatura ambiente no es tan fría. Se alimenta de alpiste, avena, linaza entre otras.

Son animales que acostumbran a volar en parvadas. El canario se considera, según una ley del gobierno de canarias el símbolo natural del archipiélago canario, conjuntamente con la palmera canaria. Su habitad en libertad está compuesto por áreas semi abiertas como los huertos y arboledas.


Dependiendo en que se centran, los canarios se dividen en tres categorías: Canto, color y postura.

lunes, 12 de enero de 2015

Diarios


Un nuevo comienzo


Lunes 6 de octubre del 2014

“Un docente no deja margen a lo inexorable, lo transforma en posible.”
Nuevamente me encuentro inmersa en una satisfactoria experiencia, mis prácticas. Esta vez la escuela a la que fui asignada fue la primaria Emilia Amador de Robertson,  ubicada en la colonia jabalíes de Mazatlán Sinaloa. Siendo hoy mi primer día, admito sentía entusiasmo y nervios lo que invadía mi mente, no podía dejar de preguntarme: ¿Cuáles serán las  cosas nuevas que aprenderé gracias a mis alumnos? ¿De qué forma podría ganarme su confianza y permitirme que nuestras experiencias crezcan? ¿Cómo puedo ser  mejor para ellos día a día?
Anteriormente ya me había tocado visitar la escuela y el grupo que me fue asignado,  tengo la fortuna de tener un grado con el cual nunca he experimentado, el grupo de cuarto grado.
Desde la primera vez que conocí la escuela, no pude evitar quedar asombrada por lo grande y hermosa que es, y más aun por todo lo que la escuela tiene, creo que nunca me había tocado una escuela que considere estuviera tan completa como esta.
La jornada escolar comenzaba y no parecía que todo fluiría como  un “típico lunes”, al menos no para mí, ya que estaba por experimentar una nueva etapa que me llenaría de nuevos saberes.
Enseguida de dar el timbre, los alumnos se formaron para rendir homenaje a la bandera, algo que se lleva a cabo cada lunes, con ello se involucraron participaciones de alumnos e información que los llevó a ponerse al día en cuanto a actividades brindadas por parte del director y algunos maestros. Si bien, algo que llamo mucho mi atención, fue la forma en que los niños se encontraban atentos a los honores y a participaciones de sus compañeros, al igual que su forma de organización, supongo que los maestros tienen mucho que ver en esta disciplina de los alumnos, después de esto vinieron algunos reconocimientos a los salones de clase por disciplina, limpieza y participación, lo que definitivamente me puso a reflexionar sobre como la escuela influía de cierta forma en el comportamiento con el que los alumnos crecen y se desenvuelven cada día, nunca había estado en una escuela donde se preocuparan tanto por detalles de este tipo ni mucho menos que reconocieran la labor de los alumnos, apreciando su participación y motivando a ser mejor. ¡Creo que en estas prácticas me llevaré gratas sorpresas!
A partir de hoy considero que las clases dan un giro inesperado, pues los alumnos ahora tienen en su salón de clases a alguien que de cierta forma es desconocida para ellos, y por lo tanto puede alterar su rutina de aprendizaje, espero que mi presencia genere algo bueno en cada uno de ellos.
Al regresar al salón de clases todos me miran como preguntándose: ¿Quién puede ser esa persona que estará con ellos las próximas dos semanas?, ¿Será regañona? Alcancé a escuchar en voz baja cerca de donde me encontraba, Así que después de que el profesor me presentó ante los alumnos, se me ocurre hacerlo de nueva cuenta yo misma, expresando mi nombre, de donde era, y  lo que pretendía hacer, claro siempre y cuando ellos me permitieran hacerlo. Todos quedaron asombrados cuando exprese que vivía lejos de Mazatlán, y enseguida comenzaron a cuestionarme sobre algunas cosas graciosas de mi municipio, y de estudiar en otro lugar lejos de tu hogar.
Fue casi de inmediato la sensación de compatibilidad, por llamarlo de esa forma, que se genero entre el grupo y yo, en ese momento y aunque había pasado poco tiempo de conocernos, me sentí por primera vez incluida en el salón de clases.
Momentos después de la situación, el profesor inicio sus clases con español, y para mi sorpresa algunos de los alumnos a pesar de que nuestra presentación había sido reciente, comenzaron a pedirme ayuda para realizar su trabajo.
Así fue como transcurrió el tiempo antes de salir a recreo, los alumnos a pesar de su algarabía existente, (pues el profe me expresaba con anterioridad, “son niños, y los niños trabajan haciendo ruido”), llevaban a cabo sus ejercicios.
Mientras rodeaba el salón de clases no podía dejar de darme cuenta de todos los materiales con los que el aula  contaba, sumándole lo amplio y cómodo que estaba para los alumnos, imágenes, carteles, mapas y dibujos realizados por ellos mismos era lo que adornaba el salón de clases, una pequeña biblioteca de aula perfectamente bien organizada y qué decir de su buen acondicionamiento de aire, no cabe duda que cuentan con muchos beneficios para poder llevar a cabo su aprendizaje.
Dan el timbre de recreo y los niños emocionados salen a jugar un rato, mi prioridad es conocer un poco de lo que hacen ellos en recreo y sin duda indagar un poco más  en las cualidades y desventajas con las que pudiera encontrarme en esta nueva escuela.
Al dar un paseo por la escuela me doy cuenta de cosas que al principio pasaba por alto, como enterarme que la primaria es de tiempo completo y que cuentan por lo tanto con una cocina perfectamente equipada para alimentar a los alumnos, al igual que con una biblioteca, sala de medios y aula USAER. Sin duda el espacio y buen mantenimiento de la primaria la hace ver aun con más reconocimiento ante sus visitantes.
Después del timbre del recreo los alumnos corren a formarse afuera de su salón de clase, ¡Esta escuela no deja de impresionarme! Es mi primer día y ya formo en mi mente imágenes de cómo me gustaría que la escuela en la que trabajara en algún futuro tuviera muchas características similares a esta.
Los niños se meten al salón y enseguida mis alumnos son llamados para educación física, y  solo pasaba por mi mente el no dejar pasar esta oportunidad para conocerlos más, ya que en mis visitas anteriores donde la intención era que el profesor me diera contenidos, no pude evitar darme cuenta de algunos alumnos que tenían necesidades educativas especiales, pues me encontré con el caso de una alumna que a pesar de su dificultad motriz, era impresionante su forma de ver el mundo.
Al estar interactuando con los niños en la cancha me acerque a ella para jugar un rato ya que no podía realizar las mismas rutinas que sus compañeros, pues con ella el profesor trataba de adecuar la dificultad del ejercicio. Casi de inmediato la niña me dejo ver las grandes ideas que tiene, y que su dificultad no le impide dejar de soñar en grande, no encuentro palabras para describir lo que en ese momento sentí, solo sé que podríamos aprender mucho juntas. Joselyn es su nombre, y aunque sé que no debería plasmar su identidad, es inevitable no emocionarme al querer dar su ejemplo.
La clase de educación física termino y regresamos al salón de clases, el profesor me pregunto si tenía planeada alguna actividad para hoy pero se me hizo prudente primero conocerlos un poco mas antes de querer “aventarme a lo desconocido”, así que el profesor continúo con su plan de trabajo, viendo ahora la asignatura de matemáticas.
Después de un rato conviviendo y conociendo a los alumnos me di cuenta de que en ese salón de clases se presentaban casos tan extraordinarios como los de joselyn, y me llenaba de satisfacción el no poder ocultar querer seguir conociéndolos, hacer que me tuvieran confianza y sobre todo que vieran en mi una persona que así como su maestro, también podría ayudarlos.
La hora de salida se acercaba y para mi alegría algunos alumnos ya me tomaban en cuenta como su maestra. Lo que me hacía sentir en ese momento como alguien realmente especial, y entusiasmada por mostrarles lo mejor de mí.
Ya estando a punto de retirarme del salón de clase, joselyn se acercó y me regaló una nota donde expresaba su agradecimiento por jugar con ella, diciéndome que estaba ansiosa por que regresara el día de mañana  y compartiera más momentos a su lado.
Y así de esta forma tan entusiasta, alegre y soñadora, fue que termino mi primer día de prácticas en esta escuela que en tan solo unas horas me ha mostrado más que muchas otras, dejándome claro  que la intención que deberíamos tomar en cuenta es siempre  dejar huella en una persona así tengas minutos de convivir con ella, pues la función de un docente no es comprar sonrisas sino dibujarlas




















La carta de Heidi

Martes 14 de octubre del 2014

“Lo he dicho en otras oportunidades y lo reafirmo: la búsqueda de una vida más humana debe comenzar por la educación.” (Ernesto Sábato)
Al llegar a la primaria mi primera reacción es dirigirme hacia Lety, la alumna que el día anterior había perdido su bolso en la clase de educación física con el propósito de saber si había tenido algún problema con sus papás por tal hecho, o si habían encontrado la bolsa.
No pude evitar sentir un gran alivio cuando me comentó que la bolsa la tenía una alumna de otro salón y que la pudieron encontrar a tiempo antes que la niña se la llevara sin saber de quién era. Me quede sorprendida al escuchar esto, pues yo me había dado a la tarea de ir a preguntar salón por salón con el objetivo de encontrarla, Lety me confesó que la alumna tuvo problemas por no decir que había tomado la bolsa sin permiso, pero que afortunadamente ya estaba de nuevo en sus manos.
La jornada del día comenzó, pasamos al salón de clases y nuevamente la maestra de ingles inicio el día, sé que no es mi deber juzgarla, pero ¿acaso esta maestra odia lo que hace?  Desde la semana pasada me he dado cuenta de la forma tan grosera con la que les habla a los alumnos, me hace pensar que aparte de tener poca paciencia, en realidad solo está allí por cumplir con una obligación y no con el propósito de aportar conocimientos a los alumnos. Siempre me han dicho que tomes de un maestro la bueno y trates de mejorarlo o en su caso, te bases en el mal ejemplo para tener en claro como NO quiero ser en mi futuro como docente.
La clase concluyó y era mi turno de darle continuidad al proyecto del croquis en español, que los días anteriores el profesor había dado a conocer a los alumnos, ya había acordado con el maestro sobre hacer el producto final con los alumnos, me sentía emocionada pues me había preparado con anterioridad con unos grandes dibujos de croquis hechos en grande para trabajar con los alumnos, la actividad consistía en dividir a los alumnos en equipos, en los cuales se guiarían mediante una fichas que les iba otorgando donde se planteaba un destino, el cual tenían que plasmar su trayectoria y ubicar puntos de referencia en el croquis que les tocaba. La actividad fue todo un éxito pues los niños estaban emocionados por ser el primer equipo en concluir exponiéndome su trayectoria una vez concluido el trabajo.
Confieso me sentía muy bien al darme cuenta que la actividad resulto, pues temía fallar o que los alumnos no colaboraran en la clase, que afortunada me sentí.
Al terminar la actividad los alumnos salieron a recreo, yo salí a jugar un rato con ellos, pues les había prometido eso si se portaban bien en la clase de hoy, es algo que me encanta hacer y que me permite conocer otras habilidades de los alumnos.
Regresando a las clases el profesor continuo sus clases con matemáticas, aunque la mayoría de los niños son muy agiles para las matemáticas había otros en cambio que como a muchos, las matemáticas se les dificultaban mucho. Tal fue el caso de Heidi, una alumna con un fuerte problema de déficit de atención, la mayoría del tiempo se la pasa dando vueltas al salón, o pidiendo permiso para ir al baño con tal de no estar poniendo atención a las clases.
El día de hoy la niña se acerco a mí, pidiendo mi ayuda para realizar algunos problemas que el profesor les había planteado, sin dudarlo me senté junto a Heidi para apoyarla en su trabajo y luego de un rato logro terminarlo, la alumna al igual que yo se sentía muy feliz de haberlo realizado, pues el profesor tenia rato llamándole la atención.
Al ver su cara cuando el profesor le reconoció el trabajo me hizo recordar el propósito que tengo en este salón de clases: dar lo mejor de mí para ayudar  y guiar a los alumnos al conocimiento. Me agrado ser parte de este proceso de Heidi.
La hora de salida llegaba y mientras yo me preparaba para irme Heidi hacia algo en su cuaderno, al despedirme de los alumnos la niña se acerco a mí, dándome una carta donde me agradecía el haberla ayudado el día de hoy, en ese momento sentí una gran emoción, pues fui una ayuda para ella, y eso me lleno de satisfacción.
Estos sucesos son los que considero le dan valor a la profesión, es algo que me lleva a enamorarme más de lo que me gusta hacer. Gracias a ella el día concluyó aun mejor de lo esperado, y me hizo sentir esa persona que puede ocasionar un cambio bueno en su aprendizaje.























Caminemos juntos hacia el arcoíris

Viernes 17 de octubre del 2014

Toda etapa llega a concluir en algún momento, y eso sucedería hoy pues fue mi último día de mis prácticas, confieso me invadía la melancolía al pensar que mis días habían concluido, recordando los días anteriores pude darme cuenta de todo lo que aprendí gracias a esos niños, de cómo sus pequeños mundos cambiaron la forma de ver el mío.
No podía retirarme sin antes dar por terminadas mis actividades en el grupo, así que decidí finalizar con el contenido de historia, ya que anteriormente les había dejado una tarea para su realización, llevar una receta donde el ingrediente principal fuera el maíz, me sorprendió el darme cuenta que a pesar de que tenía varios días que había dejado esa actividad de tarea, todos los niños la llevaban.
La actividad consistía en la realización de un cartel, por equipos los alumnos decidirían de cual comida podrían diseñar un cartel con la finalidad de hacer ver la importancia del maíz.
Pude darme cuenta de que a los alumnos les gusto la actividad, pues estaban muy contentos coloreando y dibujando en su respectivo trabajo.
Note la  gran cantidad de talento que algunos niños tenían para dibujar, que agradable pensé.
La actividad finalizo justo al timbre de recreo, como era mi ultimo día organice a los alumnos para jugar en la cancha de la escuela, para así aprovechar un rato más de su convivencia, después de un rato de risas algunos alumnos se acercaban a decirme que me echarían de menos, ¡acababan de conocerme y ya me echarían de menos! LA FELICIDAD ME INVADIA, al mismo tiempo la tristeza al darme cuenta que también yo los extrañaría.
Regresando de recreo los alumnos fueron llamados por el maestro de educación artística pues habían estado ensayando para un festival del 20 de noviembre, ¡estos niños no dejan de sorprenderme! Los alumnos que presentaban mas hiperactividad en el salón de clases eran los protagonistas del baile, pues ese habilidad la desarrollaban muy bien, luego de un rato de diversión al estar presente en su ensayo regresamos nuevamente al salón de clases, la hora de salida se aproximaba y algunos niños cada rato me preguntaban, ¿YA SE VA A IR MAESTRA? No se vaya decían algunos, la vamos a extrañar mucho me expresaban con una voz llena de sinceridad, en ese momento me llenaba de satisfacción haber formado parte de aquel gran grupo de alumnos, AHORA MIS ALUMNOS, el profesor me dirigió una palabras delante de los niños, reconociendo mi trabajo, me dijo que la muestra de que mi colaboración había sido exitosa se reflejaba en la manera en la que los alumnos me expresaban que les haría falta, en ese momento lagrimas de felicidad me motivaron a continuar creyendo que soy muy afortunada al estar en este camino, pues que mayor alegría que poder aportar tu pequeño granito de arena para que otros aprendan algo bueno de ti.
Decidí quedarme un rato mas del horario normal, pues quería pasar un rato mas disfrutando con mis niños, en ese momento descubro que la felicidad de encontrarte en el lugar indicado haciendo lo correcto no tiene límites.
Me llevo un sinfín de aprendizajes gracias a estas prácticas, esperando pronto regresar con estos niños que en tan poco tiempo me han ensenado tantas cosas.






Historieta


martes, 16 de diciembre de 2014

Mi niña especial

Una niña común para muchos, una niña especial para mi, ella es una alumna de cuarto grado de la escuela Emilia Amador de Robertson, se caracteriza por ser  alta, delgada y de piel morena, su pelo es negro como la noche, muy largo y ondulado, siempre va peinada con  una cola de caballo en la cual ningún pelo se sale de su lugar, tiene una pequeña cicatriz en su rostro, algo que la identifica es un pequeño rengueo que realiza  al desplazarse de un lugar a otro, usa zapatos ortopédicos y unas mangueras que van desde la cintura hasta sus pies, con la corta edad de 9 años es una pequeña que ha sobrellevado muchas situaciones difíciles en su vida.
Lo que la hace única es su gran sonrisa a todas horas,  es una persona valiente que no se deja vencer por las situaciones difíciles, algo que la distingue de cualquier otro niño es que siempre la veras feliz, es una gran persona que te ofrece lo poco que tiene por el simple hecho de verte sonreír.
Es de carácter fuerte, pues así como sonríe se molesta, se sienta siempre al fondo del salón de clase y se pierde en su mundo imaginario, le gusta soñar que algún día las cosas cambiarán, que su problema se arreglará y que podrá caminar de manera normal.

Siempre tiene una respuesta para todo, hasta para lo que no sabe, es muy buena para expresarse aunque muy distraída en clase, cantar es su pasión y recitar su devoción, se le dificultan mucho las matemáticas pero para aprenderse poesía es la más rápida.


jueves, 27 de noviembre de 2014

Un giro inesperado

Un giro inesperado


¡Las 8 de la mañana ya y me despierto a toda prisa, hace un poco de frio afuera, es un soleado y pintoresco amanecer de domingo!
 Es como si el tiempo no hubiese pasado y siguiera recordando una y otra vez el mismo día. Todo comenzó un incomparable día de febrero de 2009, la mañana pintaba para ser un gran día de campo en un restaurante campestre no tan lejos del lugar donde vivo, esto se debía al cumpleaños de María José, una gran amiga desde la infancia, ella cumpliría quince años y sus padres querían que hiciera algo especial para festejarlo.
Días antes al viaje, yo había hecho todo lo posible porque me dieran permiso mis padres, hacia mandados, obedecía en todo, inclusive ayudaba en los quehaceres de mi hogar, cosa que probablemente hacia muy poco en aquel tiempo, hasta María José y su mamá habían ido a mi casa a platicarle a mi madre sobre el paseo, ya que no estaba muy convencida de dejarme ir. Después de algunas súplicas ella por fin accedió y fue así como mi emoción porque llegara ese día comenzó.
Sigo recordando esa mañana de domingo como si hubiera sido ayer; Al igual que de  María José, también era cumpleaños  de mi hermana mayor y estaba molesta conmigo porque me iría a festejar a una de mis amigas en vez de festejar con ella. Mis ganas de ir de paseo podían más que eso, algo egoísta de mi parte debo mencionar, pues mi hermana siempre me acompaña en cada uno de mis cumpleaños. 
El momento de partir había llegado, con anterioridad nos habíamos organizado sobre cómo sería que íbamos a llegar a nuestro destino, a algunos de nuestros amigos los llevarían sus padres, otros se irían con María José, y algunas amigas y yo, viajaríamos en el carro de Ana Rosa otra de mis muy apegadas amigas.
El transcurso del viaje era toda una aventura al lado de mis mejores amigas, sumergidas en risas, cantos, y algunas experiencias que nos iban generando muchas ganas de estar en ese lugar. Algunas de ellas ya lo habían visitado, yo por el contrario desconocía hasta  su ubicación, pero lo expresaban con tanto afán, que las ganas de conocerlo se contagiaban casi al instante, pues ya me habían dicho algo referente a ese sitio, sobre cómo era y todo lo que tenia, parecía que iba a ser un gran día.
Después de una hora de camino, al fin llegamos a nuestro destino, aun recuerdo lo grande y bello que me pareció ese portentoso lugar, de un lado estaba su exquisito restaurante, que desde lejos percibías los ricos olores a carne asada, salsas y variadas comidas, rodeado de un campo amplio en el que se encontraban dos grandes canchas de fútbol y voleibol junto a un brincolín y columpios ubicados un poco más cerca del restaurante, y como dejar de lado la pista de carreras donde rentaban cuatrimotos, con sus caminos amplios y llenos de hoyos para hacer de su recorrido algo mas fascinado, rodeada de algunos matorrales y sembradíos de maíz, ¡grandes y bonitas plantas de maíz!
Las horas transcurrían y nosotros jugábamos y nos divertíamos como nunca, algunos nos encontrábamos en las canchas, otros estaban cerca del brincolín, y muchos paseando en moto.
Llegó el momento de comer, y todos nos acercamos a disfrutar de la deliciosa comida que nos brindaba el gran buffete del lugar, para degustar mejor de ella lo que hicimos fue acercar todas las mesas del restaurante y así comer todos juntos, éramos si mal no recuerdo cerca de veinte los que habíamos asistido, y a algunos de mis amigos también los acompañaban sus padres, al igual que se encontraban presentes los familiares de María José.
En el momento de la convivencia no parábamos de hablar de lo deliciosa que se encontraba la comida, y lo bello que estaba el lugar, planeando pronto su regreso. Me encantaba el encontrarme así, disfrutando junto con mis mejores amigos un magnifico día.
Descansamos un rato esperando reposar el gran platillo que habíamos consumido, para después proseguir en nuestros juegos y paseos en el campo del restaurante.
Esta vez la mayoría nos encontrábamos del lado de la pista de motos, pues nos era divertido el estar de espectadores cuando algunos de nuestros amigos rentaba  y jugaba carreras, todo fluía de buena forma, diversión, juegos, risas, etc. Y entonces llego el momento en que dos de mis amigas rentaron una moto para disfrutar de un paseo, dieron un par de vueltas y me invitaron a que subiera con ellas, dejándome al mando el volante por si quería manejarla yo misma.
Al principio sentí temor, pues nunca había experimentado manejar alguna moto, pero me dejé llevar más por la emoción del momento y accedí a su propuesta, sin pensar en absolutamente nada, simplemente me subí a la moto junto a ellas y tome el volante.
Me costaba trabajo no perder el control con la moto, mas por algunos hoyos de la misma pista, pero eso no me impedía acelerar experimentando una extraña sensación de adrenalina en mi cuerpo.
No tardamos ni diez minutos recorriendo algunas partes de la pista  cuando sucedió lo inimaginable, al pasar una curva del camino no pude controlar la moto saliéndonos un poco de la senda, dirigiéndonos al lugar donde se encontraban algunos sembradíos de maíz y matorrales, en mi intento por querer regresar al camino escucho la voz de mi amiga diciendo que lo que tenía que hacer era dar reversa a la moto, pero como eso se me hacía más complicado, recuerdo que pensé en solo atravesar los matorrales por delante y así regresar más fácilmente a la pista, pero para mi sorpresa lo que esos matorrales escondían era un hoyo profundo que no se lograba ver a simple vista, haciéndonos caer a él y dejando la moto atascada por  la parte delantera
Nuestra primera reacción fue reírnos, al percatarnos de que no nos había sucedido nada, una risa nerviosa tal vez era lo que nos invadía, recuerdo mis manos temblorosas y mi ropa llena de polvo, voltee para preguntar cómo estaban ellas y nos llenábamos de risa al vernos repletas de matorrales y tierra. A pesar del susto, y que aparentemente no sucedía nada, mi corazón no dejaba de latir con fuerza y comenzaba a sentir un hormigueo extraño en mi pie, fue entonces que tras un brinco que decidí dar para bajarme de la moto solo pude detenerme con un pie y caí al piso llenándome más de tierra, esa tierra roja que se puede ver en algunos plantíos.
En ese momento mi corazón se detuvo del susto y no podía creer lo que mis ojos veían, al levantarme un poco el pantalón me di cuenta de que mi pie izquierdo estaba totalmente deformado, ensanchado y de color verde y morado, dejando ver todas las venas en mi piel, en ese momento no podía identificar que era en lo que se había convertido mi pie, y el susto era algo escalofriante.
Al percatarse mis amigas de lo sucedido comenzaron a gritar a algunos de nuestros amigos para que se acercaran y me llevaran hasta la orilla, recuerdo como estaba sumergida en mis pensamientos, encontrándome en un estado de shock.
Todos me indicaban que me subiera a la otra moto para trasladarme más fácilmente a la orilla, pero en ese momento mis pensamientos no coordinaban con mis acciones, solo recuerdo que no podía parar de expresar que me había fracturado el pie.
Por fin una compañera se bajo de la moto que manejaba y con fuerza me subió para llevarme hasta la orilla, cuando llegue ya todos se habían dado cuenta de lo sucedido, pues desde lejos se podía mirar la moto atascada en aquel hoyo profundo.
Al llegar a donde se encontraban todos, en las carpas con mesas a un lado de la pista, me di cuenta que  todos se encontraban tan impactados como yo, pero en ese momento no podía detenerme a pensar el porqué ellos reaccionaban así, ¡si ellos no eran los que tenían el pie fracturado! por lo que comencé a gritar del dolor, porque fue ahí justamente hasta ese instante que el dolor invadió mi cuerpo y me punzaba como si millones de hormigas estuvieran picoteándome todo mi pie izquierdo.
Al escucharme así los padres de mis amigos corrieron desde donde se encontraban a   ayudarme, al ver a todos observándome la reacción de mi mejor amiga fue gritarle a su novio para que me cargara hasta donde se encontraba el carro de uno de los papás de mis amigos.
El enseguida lo hizo y a pesar de que se encontraba lejos del estacionamiento me llevo hasta el, yo no podía dejar de llorar y pensar en cómo podía acabar la situación, pasaban muchísimas cosas por mi mente, ¡mis papás, un yeso, la escuela, mi vida!
Al encontrarme en el carro el padre de una amiga enseguida se dirigió de camino al hospital, mientras yo estaba llena de miedo y dolor al mismo tiempo, pensando en mi madre y lo preocupada que se pondría al enterarse de lo sucedido, en ese momento deseaba que nada hubiera pasado, en que todo fuera una pesadilla, un mal sueño del que quisiera despertar, ¿cómo me ha pasado esto? Me decía a mí misma.
Rezaba, rezaba a Dios porque las cosas no pasaran a mayores y solo fuera un acontecimiento menor, un yeso y reposo. El camino se hizo eterno y lo último que recuerdo fueron las palabras del señor diciendo “cálmate hija ya vamos a llegar”.  Me desmayé en ese momento y desperté estando en el hospital, justo cuando los enfermeros me subían a una camilla y me dirigían a la sala de curaciones.
Una enfermera me puso una inyección para el dolor, y aunque le tengo pavor a las inyecciones, juro que en ese momento no me importo aquel simple piquete que podía acabar con mi dolor, otra de ellas  preguntó si podía romper mi pantalón y en eso pensé: llevo puesto mi pantalón favorito, pero que importa ¡Rómpalo si es necesario!
Me tranquilizaron un poco y fue cuando me enteré que todos ya estaban afuera del hospital, me preocupaba saber cómo reaccionaría mi mamá al enterarse, pero justo en eso la madre de una amiga me acompañó  y me confesó que mi madre ya venía en camino y que todo estaría bien.
Después de uno de los momentos que para mí han sido de los más eternos en toda mi vida, mi madre llegó y por un momento creí que hasta allí llegaría todo, que solo me pondrían algo para curar mi pie y que todo estaría bien, lo que después paso es y seguirá siendo una de las más grandes sorpresas que me he llevado en la vida.
Mi madre asustada pregunto cómo estaba e inmediatamente se dirigió hacia mí. En ese momento sentí  alivio, pues mi madre estaba a mi lado. Aunque por un minuto llegué a pensar que me llamaría la atención por lo sucedido, pero fue más el susto de ambas que eso quedó a un lado.
Enseguida llegó el doctor dándonos la noticia que tendría que ser trasladada de hospital, pues ese no contaba con un equipo necesario para mis cuidados.
Al sacarme del hospital, recuerdo haber visto a todos mis amigos angustiados en la sala de espera esperando tener noticias sobre mí, al salir todos se acercaron a mí, preguntando cómo estaba y dándome ánimos, incluso algunos ayudaron a subir la camilla a la ambulancia, por supuesto, mi madre me acompañaba.
El viaje en ambulancia fue demasiado espantoso, creía que el equipo médico me caería encima y sentía como en cada tope y bache de la carretera la camilla brincaba ocasionándome un dolor aun más fuerte.
Al llegar al nuevo hospital la espera cansaba, pues la sala de urgencias estaba completamente llena y era difícil que rápido te asignaran un cuarto.
Esperamos unas horas, en las cuales solo habían conseguido registrarme. Mis hermanas llegaron para hacerle compañía a mi madre, pero desafortunadamente solo podía estar conmigo una a la vez. Por fin llegó el doctor y lo primero que hizo fue revisar mi pie, ordenando que tenía que remover el esmalte de mis uñas.
¡Por fin me asignaron un cuarto! Y entonces pensé, ¿Por qué insisten en que debo quedarme cuando solo es una fractura de pie?
Esa noche fue muy larga e incómoda, odio los hospitales y es algo que siempre odiaré.
A la mañana siguiente, decidieron realizarme unos estudios para checar que tan grave era la fractura, fue una gran sorpresa encontrarse con ello un  quiste del tamaño de una pequeña pelota, más aún para mi, pues existía la probabilidad de que fuera algo maligno y me daba terror pensar en lo que pudiera pasar. El doctor dijo que había sido una bendición que el accidente hubiera pasado, pues de otra forma en poco tiempo hubiera sufrido algo peor, incluso perder mi pie izquierdo, el solo pensarlo me ponía histérica, ¡No cabe duda que por algo suceden las cosas!
Llegó el momento de mi operación, ¿se imaginan una niña llena de miedo en un quirófano? Jamás hubiera pasado por mi mente esa situación, sin embargo la estaba presenciando, el quirófano estaba muy frio y yo no paraba de temblar, algo que no ayuda para nada cuando es momento de ponerte la epidural, recuerdo como la enfermera tuvo que abrazarme para que la pudieran poner, pues yo no paraba de moverme.
Mientras se realizaba la operación yo podía estar escuchando todo, incluso cuando taladraron y rasparon mi hueso para poder retirar todo el quiste, es irónico como hoy no pueda escuchar el sonido de un taladro sin que me ponga a temblar.
Después de horas en el quirófano por fin todo término, esperaron un poco a que pasaron los efectos de la anestesia, mientras yo sin sentir mis pies no dejaba de pensar en que era lo que me habían hecho. De nuevo me llevaron a mi cuarto, donde toda mi familia me esperaba, nunca en sus rostros había percibido tanta preocupación y miedo como ese dia, confieso que hasta yo me sentí aliviada al verlos de nuevo.
Esa noche fue dolorosa, imaginen que martillan y taladran sus huesos por un buen tiempo, ¿duele no? Ahora consideren que la anestesia deja de hacer su efecto ¡auushh!
Los resultados de patología no estarían listos hasta cuatro días después de la operación, pero la angustia cada día era mayor, con solo ver el rostro de mi madre me era imposible no darme cuenta de la situación, siempre estaba llorando, preocupada y hablando con mi familia lejos de mí, recuerdo que pensaba: bueno, si es algo en realidad muy malo, que pase lo que tenga que pasar, lo afrontaré con valentía, con tal de no seguir viendo así a mi madre.
¿Es posible ser la más temerosa del mundo fingiendo que todo se encuentra bien con tal de no preocupar más a las personas que amas? Muriendo de angustia y terror por dentro,  ¿algo ilógico en mi situación no?
Los días pasaron lento pero por fin los resultados estaban en manos de mi madre, es como si mantuviera un acta de defunción en su mano, ¡un acta de defunción de su hija menor! Mi mamá no tenía el valor para abrir el sobre, así que mi hermana mayor tuvo que hacerlo,  mira como estas de amarilla, me dijo, quita esa cara, ¡el tumor es benigno!
Lagrimas de felicidad caían por el rostro de mi madre, ¡gracias dios mío! Expresó, el solo verla sonreír de nuevo, me hizo sentir aliviada una vez más.
El doctor nos hizo ver que no porque no fuera maligno todo iba a pasar muy rápido, sería un proceso de recuperación lento y de muchas operaciones, llevaría tiempo el que pudiera caminar de nuevo.
Y así fue, en esa ocasion pase 21 días en el hospital, había días buenos y días malos, días largos y días aun más largos. Casi siempre tenía visita, pues mis amigos y familia iban a verme cada vez que podían, algo que me hacía mucho bien.
Por fin me dieron de alta y pude irme a mi casa, mi pie parecía un robot de tantos fierros que tenia por todas partes. Pasaron días muy dolorosos y aburridos antes de poder regresar a la escuela, y cuando finalmente lo hice, fue otro golpe muy duro el darme cuenta que muchas cosas habían cambiado, amigos, momentos, incluso yo lo había hecho.
Mi vida después giró en más situaciones de operaciones y terapias, ¡dolorosas terapias! pero finalmente después de algún tiempo y de algunos diagnósticos de los doctores, recupere la movilidad completa de mi pie, tratando de retomar algunas de las cosas que hacía antes del accidente.
Fue un periodo largo y  lento, demasiado lento,  en el cual viví muchas circunstancias que así como me ocasionaron mucho dolor  también me permitieron crecer, cambiar, valorar y afrontar las cosas de manera distinta.
Gracias a esto aprendí que a veces la vida puede  dar un giro inesperado y cambiarte todo un panorama de golpe, pero que pese a esto, el mundo no se detiene y sigue dando vueltas a tu alrededor, jamás paso por mi mente el estar contando después de 5 años la historia de algo que marco mi vida para siempre.