¿Sabías qué?
Producción de textos escritos.
martes, 13 de enero de 2015
¿Sabías qué?
Texto argumentativo
Mazatlán Sinaloa a 13 de enero
del 2015
Estimado equipo las escritoras:
¡Hola! ¿Cómo se encuentran? Es un placer saludarlas después
de haber trabajado con ustedes el día de hoy, les escribo esta carta con el propósito
de hacerles ver lo positivo que ha sido aprender con sus estrategias.
Primero que nada me gustaría felicitarlas, pues su
secuencia didáctica desde el inicio ha sido muy creativa y divertida, ya que
nos han hecho identificar argumentos que utilizamos en nuestro día a día sin
darnos cuenta, aquellos que van desde la manera en que queremos persuadir a
nuestros padres de que nos hemos portado muy bien por lo tanto nos merecemos
alguna recompensa, o aquella que se vive en la escuela donde pretendemos convencer al maestro que hemos
trabajado duro todo el semestre y que por ese motivo merecemos una buena calificación.
Llama mucho mi atención el darme cuenta que los
argumentos los utilizamos en todas nuestras conversaciones dentro de nuestra
vida cotidiana, ya sea contestando desde el simple porque, o dando nuestro
punto de vista sobre algún tema en especifico.
Considero que su actividad a resultado con éxito, pues
hacernos dar cuenta de lo anterior mencionado de una manera tan sencilla como
el ustedes lo han hecho, ha sido una forma grata de aprender.
Sin más por el momento y sin tener argumentos negativos
en cuanto a su secuencia me despido esperando se encuentren de lo mejor, mis
mejores deseos incluyendo que la maestra les ponga una buena calificación,
hasta pronto.
Atte.:
Anahi Ulloa
Texto Expositivo
LOS CANARIOS “TEXTO EXPOSITIVO”
Los canarios pertenecen al género serinus adscrito a
la familia de los fringílidos, y al orden de los paseriformes. Son pequeñas aves
de diversos colores, su peso aproximado es de unos 15gramos. El canario es
nativo de las islas canarias las cuales se ubican en el océano atlántico, al
suroeste de España y al noroeste de áfrica, frente a las costas de marruecos.
Su característica principal es que canta e imita
sonidos, algunas personas las conservan como mascotas ya que son relativamente fáciles
a la hora de criar. La época propicia para su reproducción es la primavera debido
a que la temperatura ambiente no es tan fría. Se alimenta de alpiste, avena,
linaza entre otras.
Son animales que acostumbran a volar en parvadas. El
canario se considera, según una ley del gobierno de canarias el símbolo natural
del archipiélago canario, conjuntamente con la palmera canaria. Su habitad en
libertad está compuesto por áreas semi abiertas como los huertos y arboledas.
Dependiendo en que se centran, los canarios se dividen
en tres categorías: Canto, color y postura.
lunes, 12 de enero de 2015
Diarios
Un nuevo comienzo
Lunes 6 de octubre del 2014
“Un docente no deja margen a lo inexorable, lo
transforma en posible.”
Nuevamente me encuentro inmersa en una satisfactoria
experiencia, mis prácticas. Esta vez la escuela a la que fui asignada fue la
primaria Emilia Amador de Robertson,
ubicada en la colonia jabalíes de Mazatlán Sinaloa. Siendo hoy mi primer
día, admito sentía entusiasmo y nervios lo que invadía mi mente, no podía dejar
de preguntarme: ¿Cuáles serán las cosas
nuevas que aprenderé gracias a mis alumnos? ¿De qué forma podría ganarme su
confianza y permitirme que nuestras experiencias crezcan? ¿Cómo puedo ser mejor para ellos día a día?
Anteriormente ya me había tocado visitar la escuela y
el grupo que me fue asignado, tengo la
fortuna de tener un grado con el cual nunca he experimentado, el grupo de
cuarto grado.
Desde la primera vez que conocí la escuela, no pude
evitar quedar asombrada por lo grande y hermosa que es, y más aun por todo lo
que la escuela tiene, creo que nunca me había tocado una escuela que considere
estuviera tan completa como esta.
La jornada escolar comenzaba y no parecía que todo
fluiría como un “típico lunes”, al menos
no para mí, ya que estaba por experimentar una nueva etapa que me llenaría de
nuevos saberes.
Enseguida de dar el timbre, los alumnos se formaron
para rendir homenaje a la bandera, algo que se lleva a cabo cada lunes, con
ello se involucraron participaciones de alumnos e información que los llevó a
ponerse al día en cuanto a actividades brindadas por parte del director y
algunos maestros. Si bien, algo que llamo mucho mi atención, fue la forma en
que los niños se encontraban atentos a los honores y a participaciones de sus
compañeros, al igual que su forma de organización, supongo que los maestros
tienen mucho que ver en esta disciplina de los alumnos, después de esto
vinieron algunos reconocimientos a los salones de clase por disciplina,
limpieza y participación, lo que definitivamente me puso a reflexionar sobre
como la escuela influía de cierta forma en el comportamiento con el que los
alumnos crecen y se desenvuelven cada día, nunca había estado en una escuela
donde se preocuparan tanto por detalles de este tipo ni mucho menos que
reconocieran la labor de los alumnos, apreciando su participación y motivando a
ser mejor. ¡Creo que en estas prácticas me llevaré gratas sorpresas!
A partir de hoy considero que las clases dan un giro
inesperado, pues los alumnos ahora tienen en su salón de clases a alguien que
de cierta forma es desconocida para ellos, y por lo tanto puede alterar su
rutina de aprendizaje, espero que mi presencia genere algo bueno en cada uno de
ellos.
Al regresar al salón de clases todos me miran como
preguntándose: ¿Quién puede ser esa persona que estará con ellos las próximas
dos semanas?, ¿Será regañona? Alcancé a escuchar en voz baja cerca de donde me
encontraba, Así que después de que el profesor me presentó ante los alumnos, se
me ocurre hacerlo de nueva cuenta yo misma, expresando mi nombre, de donde era,
y lo que pretendía hacer, claro siempre
y cuando ellos me permitieran hacerlo. Todos quedaron asombrados cuando exprese
que vivía lejos de Mazatlán, y enseguida comenzaron a cuestionarme sobre
algunas cosas graciosas de mi municipio, y de estudiar en otro lugar lejos de
tu hogar.
Fue casi de inmediato la sensación de compatibilidad,
por llamarlo de esa forma, que se genero entre el grupo y yo, en ese momento y
aunque había pasado poco tiempo de conocernos, me sentí por primera vez
incluida en el salón de clases.
Momentos después de la situación, el profesor inicio
sus clases con español, y para mi sorpresa algunos de los alumnos a pesar de
que nuestra presentación había sido reciente, comenzaron a pedirme ayuda para
realizar su trabajo.
Así fue como transcurrió el tiempo antes de salir a
recreo, los alumnos a pesar de su algarabía existente, (pues el profe me
expresaba con anterioridad, “son niños, y los niños trabajan haciendo ruido”),
llevaban a cabo sus ejercicios.
Mientras rodeaba el salón de clases no podía dejar de
darme cuenta de todos los materiales con los que el aula contaba, sumándole lo amplio y cómodo que
estaba para los alumnos, imágenes, carteles, mapas y dibujos realizados por
ellos mismos era lo que adornaba el salón de clases, una pequeña biblioteca de
aula perfectamente bien organizada y qué decir de su buen acondicionamiento de
aire, no cabe duda que cuentan con muchos beneficios para poder llevar a cabo
su aprendizaje.
Dan el timbre de recreo y los niños emocionados salen
a jugar un rato, mi prioridad es conocer un poco de lo que hacen ellos en
recreo y sin duda indagar un poco más en
las cualidades y desventajas con las que pudiera encontrarme en esta nueva
escuela.
Al dar un paseo por la escuela me doy cuenta de cosas
que al principio pasaba por alto, como enterarme que la primaria es de tiempo
completo y que cuentan por lo tanto con una cocina perfectamente equipada para
alimentar a los alumnos, al igual que con una biblioteca, sala de medios y aula
USAER. Sin duda el espacio y buen mantenimiento de la primaria la hace ver aun
con más reconocimiento ante sus visitantes.
Después del timbre del recreo los alumnos corren a
formarse afuera de su salón de clase, ¡Esta escuela no deja de impresionarme!
Es mi primer día y ya formo en mi mente imágenes de cómo me gustaría que la
escuela en la que trabajara en algún futuro tuviera muchas características
similares a esta.
Los niños se meten al salón y enseguida mis alumnos
son llamados para educación física, y
solo pasaba por mi mente el no dejar pasar esta oportunidad para
conocerlos más, ya que en mis visitas anteriores donde la intención era que el
profesor me diera contenidos, no pude evitar darme cuenta de algunos alumnos
que tenían necesidades educativas especiales, pues me encontré con el caso de
una alumna que a pesar de su dificultad motriz, era impresionante su forma de
ver el mundo.
Al estar interactuando con los niños en la cancha me
acerque a ella para jugar un rato ya que no podía realizar las mismas rutinas
que sus compañeros, pues con ella el profesor trataba de adecuar la dificultad
del ejercicio. Casi de inmediato la niña me dejo ver las grandes ideas que
tiene, y que su dificultad no le impide dejar de soñar en grande, no encuentro
palabras para describir lo que en ese momento sentí, solo sé que podríamos
aprender mucho juntas. Joselyn es su nombre, y aunque sé que no debería plasmar
su identidad, es inevitable no emocionarme al querer dar su ejemplo.
La clase de educación física termino y regresamos al
salón de clases, el profesor me pregunto si tenía planeada alguna actividad
para hoy pero se me hizo prudente primero conocerlos un poco mas antes de
querer “aventarme a lo desconocido”, así que el profesor continúo con su plan
de trabajo, viendo ahora la asignatura de matemáticas.
Después de un rato conviviendo y conociendo a los
alumnos me di cuenta de que en ese salón de clases se presentaban casos tan
extraordinarios como los de joselyn, y me llenaba de satisfacción el no poder
ocultar querer seguir conociéndolos, hacer que me tuvieran confianza y sobre
todo que vieran en mi una persona que así como su maestro, también podría
ayudarlos.
La hora de salida se acercaba y para mi alegría
algunos alumnos ya me tomaban en cuenta como su maestra. Lo que me hacía sentir
en ese momento como alguien realmente especial, y entusiasmada por mostrarles
lo mejor de mí.
Ya estando a punto de retirarme del salón de clase,
joselyn se acercó y me regaló una nota donde expresaba su agradecimiento por
jugar con ella, diciéndome que estaba ansiosa por que regresara el día de
mañana y compartiera más momentos a su
lado.
Y así de esta forma tan entusiasta, alegre y soñadora,
fue que termino mi primer día de prácticas en esta escuela que en tan solo unas
horas me ha mostrado más que muchas otras, dejándome claro que la intención que deberíamos tomar en
cuenta es siempre dejar huella en una
persona así tengas minutos de convivir con ella, pues la función de un docente
no es comprar sonrisas sino dibujarlas
La
carta de Heidi
Martes
14 de octubre del 2014
“Lo he dicho en otras
oportunidades y lo reafirmo: la búsqueda de una vida más humana debe comenzar
por la educación.” (Ernesto Sábato)
Al llegar a la primaria mi
primera reacción es dirigirme hacia Lety, la alumna que el día anterior había
perdido su bolso en la clase de educación física con el propósito de saber si
había tenido algún problema con sus papás por tal hecho, o si habían encontrado
la bolsa.
No pude evitar sentir un
gran alivio cuando me comentó que la bolsa la tenía una alumna de otro salón y
que la pudieron encontrar a tiempo antes que la niña se la llevara sin saber de
quién era. Me quede sorprendida al escuchar esto, pues yo me había dado a la
tarea de ir a preguntar salón por salón con el objetivo de encontrarla, Lety me
confesó que la alumna tuvo problemas por no decir que había tomado la bolsa sin
permiso, pero que afortunadamente ya estaba de nuevo en sus manos.
La jornada del día comenzó,
pasamos al salón de clases y nuevamente la maestra de ingles inicio el día, sé
que no es mi deber juzgarla, pero ¿acaso esta maestra odia lo que hace? Desde la semana pasada me he dado cuenta de
la forma tan grosera con la que les habla a los alumnos, me hace pensar que
aparte de tener poca paciencia, en realidad solo está allí por cumplir con una
obligación y no con el propósito de aportar conocimientos a los alumnos.
Siempre me han dicho que tomes de un maestro la bueno y trates de mejorarlo o
en su caso, te bases en el mal ejemplo para tener en claro como NO quiero ser
en mi futuro como docente.
La clase concluyó y era mi
turno de darle continuidad al proyecto del croquis en español, que los días
anteriores el profesor había dado a conocer a los alumnos, ya había acordado
con el maestro sobre hacer el producto final con los alumnos, me sentía
emocionada pues me había preparado con anterioridad con unos grandes dibujos de
croquis hechos en grande para trabajar con los alumnos, la actividad consistía
en dividir a los alumnos en equipos, en los cuales se guiarían mediante una
fichas que les iba otorgando donde se planteaba un destino, el cual tenían que
plasmar su trayectoria y ubicar puntos de referencia en el croquis que les
tocaba. La actividad fue todo un éxito pues los niños estaban emocionados por
ser el primer equipo en concluir exponiéndome su trayectoria una vez concluido
el trabajo.
Confieso me sentía muy bien
al darme cuenta que la actividad resulto, pues temía fallar o que los alumnos
no colaboraran en la clase, que afortunada me sentí.
Al terminar la actividad los
alumnos salieron a recreo, yo salí a jugar un rato con ellos, pues les había
prometido eso si se portaban bien en la clase de hoy, es algo que me encanta
hacer y que me permite conocer otras habilidades de los alumnos.
Regresando a las clases el
profesor continuo sus clases con matemáticas, aunque la mayoría de los niños
son muy agiles para las matemáticas había otros en cambio que como a muchos,
las matemáticas se les dificultaban mucho. Tal fue el caso de Heidi, una alumna
con un fuerte problema de déficit de atención, la mayoría del tiempo se la pasa
dando vueltas al salón, o pidiendo permiso para ir al baño con tal de no estar
poniendo atención a las clases.
El día de hoy la niña se
acerco a mí, pidiendo mi ayuda para realizar algunos problemas que el profesor
les había planteado, sin dudarlo me senté junto a Heidi para apoyarla en su
trabajo y luego de un rato logro terminarlo, la alumna al igual que yo se
sentía muy feliz de haberlo realizado, pues el profesor tenia rato llamándole
la atención.
Al ver su cara cuando el
profesor le reconoció el trabajo me hizo recordar el propósito que tengo en
este salón de clases: dar lo mejor de mí para ayudar y guiar a los alumnos al conocimiento. Me
agrado ser parte de este proceso de Heidi.
La hora de salida llegaba y
mientras yo me preparaba para irme Heidi hacia algo en su cuaderno, al
despedirme de los alumnos la niña se acerco a mí, dándome una carta donde me
agradecía el haberla ayudado el día de hoy, en ese momento sentí una gran
emoción, pues fui una ayuda para ella, y eso me lleno de satisfacción.
Estos sucesos son los que
considero le dan valor a la profesión, es algo que me lleva a enamorarme más de
lo que me gusta hacer. Gracias a ella el día concluyó aun mejor de lo esperado,
y me hizo sentir esa persona que puede ocasionar un cambio bueno en su
aprendizaje.
Caminemos
juntos hacia el arcoíris
Viernes
17 de octubre del 2014
Toda etapa llega a concluir en algún momento, y eso
sucedería hoy pues fue mi último día de mis prácticas, confieso me invadía la
melancolía al pensar que mis días habían concluido, recordando los días
anteriores pude darme cuenta de todo lo que aprendí gracias a esos niños, de
cómo sus pequeños mundos cambiaron la forma de ver el mío.
No podía retirarme sin antes dar por terminadas mis
actividades en el grupo, así que decidí finalizar con el contenido de historia,
ya que anteriormente les había dejado una tarea para su realización, llevar una
receta donde el ingrediente principal fuera el maíz, me sorprendió el darme
cuenta que a pesar de que tenía varios días que había dejado esa actividad de
tarea, todos los niños la llevaban.
La actividad consistía en la realización de un cartel,
por equipos los alumnos decidirían de cual comida podrían diseñar un cartel con
la finalidad de hacer ver la importancia del maíz.
Pude darme cuenta de que a los alumnos les gusto la
actividad, pues estaban muy contentos coloreando y dibujando en su respectivo
trabajo.
Note la gran
cantidad de talento que algunos niños tenían para dibujar, que agradable pensé.
La actividad finalizo justo al timbre de recreo, como
era mi ultimo día organice a los alumnos para jugar en la cancha de la escuela,
para así aprovechar un rato más de su convivencia, después de un rato de risas
algunos alumnos se acercaban a decirme que me echarían de menos, ¡acababan de
conocerme y ya me echarían de menos! LA FELICIDAD ME INVADIA, al mismo tiempo la
tristeza al darme cuenta que también yo los extrañaría.
Regresando de recreo los alumnos fueron llamados por
el maestro de educación artística pues habían estado ensayando para un festival
del 20 de noviembre, ¡estos niños no dejan de sorprenderme! Los alumnos que
presentaban mas hiperactividad en el salón de clases eran los protagonistas del
baile, pues ese habilidad la desarrollaban muy bien, luego de un rato de
diversión al estar presente en su ensayo regresamos nuevamente al salón de
clases, la hora de salida se aproximaba y algunos niños cada rato me
preguntaban, ¿YA SE VA A IR MAESTRA? No se vaya decían algunos, la vamos a
extrañar mucho me expresaban con una voz llena de sinceridad, en ese momento me
llenaba de satisfacción haber formado parte de aquel gran grupo de alumnos,
AHORA MIS ALUMNOS, el profesor me dirigió una palabras delante de los niños,
reconociendo mi trabajo, me dijo que la muestra de que mi colaboración había
sido exitosa se reflejaba en la manera en la que los alumnos me expresaban que
les haría falta, en ese momento lagrimas de felicidad me motivaron a continuar
creyendo que soy muy afortunada al estar en este camino, pues que mayor alegría
que poder aportar tu pequeño granito de arena para que otros aprendan algo
bueno de ti.
Decidí quedarme un rato mas del horario normal, pues
quería pasar un rato mas disfrutando con mis niños, en ese momento descubro que
la felicidad de encontrarte en el lugar indicado haciendo lo correcto no tiene
límites.
Me llevo un sinfín de aprendizajes gracias a estas
prácticas, esperando pronto regresar con estos niños que en tan poco tiempo me
han ensenado tantas cosas.
martes, 16 de diciembre de 2014
Mi niña especial
Una niña común para muchos, una niña especial para mi, ella es una alumna de cuarto grado de la escuela
Emilia Amador de Robertson, se caracteriza por ser alta, delgada y de piel morena, su pelo es
negro como la noche, muy largo y ondulado, siempre va peinada con una cola de caballo en la cual ningún pelo se
sale de su lugar, tiene una pequeña cicatriz en su rostro, algo que la
identifica es un pequeño rengueo que realiza al desplazarse de un lugar a otro, usa zapatos
ortopédicos y unas mangueras que van desde la cintura hasta sus pies, con la
corta edad de 9 años es una pequeña que ha sobrellevado muchas situaciones
difíciles en su vida.
Lo que la hace única es su gran sonrisa a todas
horas, es una persona valiente que no se
deja vencer por las situaciones difíciles, algo que la distingue de cualquier
otro niño es que siempre la veras feliz, es una gran persona que te ofrece lo
poco que tiene por el simple hecho de verte sonreír.
Es de carácter fuerte, pues así como sonríe se molesta,
se sienta siempre al fondo del salón de clase y se pierde en su mundo
imaginario, le gusta soñar que algún día las cosas cambiarán, que su problema
se arreglará y que podrá caminar de manera normal.
Siempre tiene una respuesta para todo, hasta para lo
que no sabe, es muy buena para expresarse aunque muy distraída en clase, cantar
es su pasión y recitar su devoción, se le dificultan mucho las matemáticas pero
para aprenderse poesía es la más rápida.
jueves, 27 de noviembre de 2014
Un giro inesperado
Un giro inesperado
¡Las 8 de la mañana ya y me despierto a toda prisa, hace un poco de frio
afuera, es un soleado y pintoresco amanecer de domingo!
Es como si el tiempo no hubiese
pasado y siguiera recordando una y otra vez el mismo día. Todo comenzó un incomparable
día de febrero de 2009, la mañana pintaba para ser un gran día de campo en un
restaurante campestre no tan lejos del lugar donde vivo, esto se debía al
cumpleaños de María José, una gran amiga desde la infancia, ella cumpliría
quince años y sus padres querían que hiciera algo especial para festejarlo.
Días antes al viaje, yo había hecho todo lo posible porque me dieran
permiso mis padres, hacia mandados, obedecía en todo, inclusive ayudaba en los
quehaceres de mi hogar, cosa que probablemente hacia muy poco en aquel tiempo,
hasta María José y su mamá habían ido a mi casa a platicarle a mi madre sobre
el paseo, ya que no estaba muy convencida de dejarme ir. Después de algunas
súplicas ella por fin accedió y fue así como mi emoción porque llegara ese día
comenzó.
Sigo recordando esa mañana de domingo como si hubiera sido ayer; Al
igual que de María José, también era
cumpleaños de mi hermana mayor y estaba
molesta conmigo porque me iría a festejar a una de mis amigas en vez de
festejar con ella. Mis ganas de ir de paseo podían más que eso, algo egoísta de
mi parte debo mencionar, pues mi hermana siempre me acompaña en cada uno de mis
cumpleaños.
El momento de partir había llegado, con anterioridad nos habíamos
organizado sobre cómo sería que íbamos a llegar a nuestro destino, a algunos de
nuestros amigos los llevarían sus padres, otros se irían con María José, y
algunas amigas y yo, viajaríamos en el carro de Ana Rosa otra de mis muy
apegadas amigas.
El transcurso del viaje era toda una aventura al lado de mis mejores
amigas, sumergidas en risas, cantos, y algunas experiencias que nos iban
generando muchas ganas de estar en ese lugar. Algunas de ellas ya lo habían
visitado, yo por el contrario desconocía hasta su ubicación, pero lo expresaban con tanto
afán, que las ganas de conocerlo se contagiaban casi al instante, pues ya me
habían dicho algo referente a ese sitio, sobre cómo era y todo lo que tenia,
parecía que iba a ser un gran día.
Después de una hora de camino, al fin llegamos a nuestro destino, aun
recuerdo lo grande y bello que me pareció ese portentoso lugar, de un lado
estaba su exquisito restaurante, que desde lejos percibías los ricos olores a
carne asada, salsas y variadas comidas, rodeado de un campo amplio en el que se
encontraban dos grandes canchas de fútbol y voleibol junto a un brincolín y
columpios ubicados un poco más cerca del restaurante, y como dejar de lado la
pista de carreras donde rentaban cuatrimotos, con sus caminos amplios y llenos
de hoyos para hacer de su recorrido algo mas fascinado, rodeada de algunos
matorrales y sembradíos de maíz, ¡grandes y bonitas plantas de maíz!
Las horas transcurrían y nosotros jugábamos y nos divertíamos como
nunca, algunos nos encontrábamos en las canchas, otros estaban cerca del brincolín,
y muchos paseando en moto.
Llegó el momento de comer, y todos nos acercamos a disfrutar de la
deliciosa comida que nos brindaba el gran buffete del lugar, para degustar mejor
de ella lo que hicimos fue acercar todas las mesas del restaurante y así comer
todos juntos, éramos si mal no recuerdo cerca de veinte los que habíamos
asistido, y a algunos de mis amigos también los acompañaban sus padres, al
igual que se encontraban presentes los familiares de María José.
En el momento de la convivencia no parábamos de hablar de lo deliciosa
que se encontraba la comida, y lo bello que estaba el lugar, planeando pronto
su regreso. Me encantaba el encontrarme así, disfrutando junto con mis mejores
amigos un magnifico día.
Descansamos un rato esperando reposar el gran platillo que habíamos
consumido, para después proseguir en nuestros juegos y paseos en el campo del
restaurante.
Esta vez la mayoría nos encontrábamos del lado de la pista de motos,
pues nos era divertido el estar de espectadores cuando algunos de nuestros
amigos rentaba y jugaba carreras, todo fluía
de buena forma, diversión, juegos, risas, etc. Y entonces llego el momento en
que dos de mis amigas rentaron una moto para disfrutar de un paseo, dieron un
par de vueltas y me invitaron a que subiera con ellas, dejándome al mando el
volante por si quería manejarla yo misma.
Al principio sentí temor, pues nunca había experimentado manejar alguna
moto, pero me dejé llevar más por la emoción del momento y accedí a su
propuesta, sin pensar en absolutamente nada, simplemente me subí a la moto
junto a ellas y tome el volante.
Me costaba trabajo no perder el control con la moto, mas por algunos
hoyos de la misma pista, pero eso no me impedía acelerar experimentando una
extraña sensación de adrenalina en mi cuerpo.
No tardamos ni diez minutos recorriendo algunas partes de la pista cuando sucedió lo inimaginable, al pasar una
curva del camino no pude controlar la moto saliéndonos un poco de la senda, dirigiéndonos
al lugar donde se encontraban algunos sembradíos de maíz y matorrales, en mi
intento por querer regresar al camino escucho la voz de mi amiga diciendo que
lo que tenía que hacer era dar reversa a la moto, pero como eso se me hacía más
complicado, recuerdo que pensé en solo atravesar los matorrales por delante y
así regresar más fácilmente a la pista, pero para mi sorpresa lo que esos
matorrales escondían era un hoyo profundo que no se lograba ver a simple vista,
haciéndonos caer a él y dejando la moto atascada por la parte delantera
Nuestra primera reacción fue reírnos, al percatarnos de que no nos había
sucedido nada, una risa nerviosa tal vez era lo que nos invadía, recuerdo mis
manos temblorosas y mi ropa llena de polvo, voltee para preguntar cómo estaban
ellas y nos llenábamos de risa al vernos repletas de matorrales y tierra. A
pesar del susto, y que aparentemente no sucedía nada, mi corazón no dejaba de
latir con fuerza y comenzaba a sentir un hormigueo extraño en mi pie, fue
entonces que tras un brinco que decidí dar para bajarme de la moto solo pude
detenerme con un pie y caí al piso llenándome más de tierra, esa tierra roja
que se puede ver en algunos plantíos.
En ese momento mi corazón se detuvo del susto y no podía creer lo que
mis ojos veían, al levantarme un poco el pantalón me di cuenta de que mi pie
izquierdo estaba totalmente deformado, ensanchado y de color verde y morado,
dejando ver todas las venas en mi piel, en ese momento no podía identificar que
era en lo que se había convertido mi pie, y el susto era algo escalofriante.
Al percatarse mis amigas de lo sucedido comenzaron a gritar a algunos de
nuestros amigos para que se acercaran y me llevaran hasta la orilla, recuerdo
como estaba sumergida en mis pensamientos, encontrándome en un estado de shock.
Todos me indicaban que me subiera a la otra moto para trasladarme más
fácilmente a la orilla, pero en ese momento mis pensamientos no coordinaban con
mis acciones, solo recuerdo que no podía parar de expresar que me había
fracturado el pie.
Por fin una compañera se bajo de la moto que manejaba y con fuerza me
subió para llevarme hasta la orilla, cuando llegue ya todos se habían dado
cuenta de lo sucedido, pues desde lejos se podía mirar la moto atascada en aquel
hoyo profundo.
Al llegar a donde se encontraban todos, en las carpas con mesas a un
lado de la pista, me di cuenta que todos
se encontraban tan impactados como yo, pero en ese momento no podía detenerme a
pensar el porqué ellos reaccionaban así, ¡si ellos no eran los que tenían el
pie fracturado! por lo que comencé a gritar del dolor, porque fue ahí
justamente hasta ese instante que el dolor invadió mi cuerpo y me punzaba como
si millones de hormigas estuvieran picoteándome todo mi pie izquierdo.
Al escucharme así los padres de mis amigos corrieron desde donde se encontraban
a ayudarme, al ver a todos observándome
la reacción de mi mejor amiga fue gritarle a su novio para que me cargara hasta
donde se encontraba el carro de uno de los papás de mis amigos.
El enseguida lo hizo y a pesar de que se encontraba lejos del
estacionamiento me llevo hasta el, yo no podía dejar de llorar y pensar en cómo
podía acabar la situación, pasaban muchísimas cosas por mi mente, ¡mis papás,
un yeso, la escuela, mi vida!
Al encontrarme en el carro el padre de una amiga enseguida se dirigió de
camino al hospital, mientras yo estaba llena de miedo y dolor al mismo tiempo,
pensando en mi madre y lo preocupada que se pondría al enterarse de lo
sucedido, en ese momento deseaba que nada hubiera pasado, en que todo fuera una
pesadilla, un mal sueño del que quisiera despertar, ¿cómo me ha pasado esto? Me
decía a mí misma.
Rezaba, rezaba a Dios porque las cosas no pasaran a mayores y solo fuera
un acontecimiento menor, un yeso y reposo. El camino se hizo eterno y lo último
que recuerdo fueron las palabras del señor diciendo “cálmate hija ya vamos a
llegar”. Me desmayé en ese momento y
desperté estando en el hospital, justo cuando los enfermeros me subían a una
camilla y me dirigían a la sala de curaciones.
Una enfermera me puso una inyección para el dolor, y aunque le tengo
pavor a las inyecciones, juro que en ese momento no me importo aquel simple
piquete que podía acabar con mi dolor, otra de ellas preguntó si podía romper mi pantalón y en eso
pensé: llevo puesto mi pantalón favorito, pero que importa ¡Rómpalo si es
necesario!
Me tranquilizaron un poco y fue cuando me enteré que todos ya estaban
afuera del hospital, me preocupaba saber cómo reaccionaría mi mamá al enterarse,
pero justo en eso la madre de una amiga me acompañó y me confesó que mi madre ya venía en camino y
que todo estaría bien.
Después de uno de los momentos que para mí han sido de los más eternos en
toda mi vida, mi madre llegó y por un momento creí que hasta allí llegaría
todo, que solo me pondrían algo para curar mi pie y que todo estaría bien, lo
que después paso es y seguirá siendo una de las más grandes sorpresas que me he
llevado en la vida.
Mi madre asustada pregunto cómo estaba e inmediatamente se dirigió hacia
mí. En ese momento sentí alivio, pues mi
madre estaba a mi lado. Aunque por un minuto llegué a pensar que me llamaría la
atención por lo sucedido, pero fue más el susto de ambas que eso quedó a un
lado.
Enseguida llegó el doctor dándonos la noticia que tendría que ser
trasladada de hospital, pues ese no contaba con un equipo necesario para mis
cuidados.
Al sacarme del hospital, recuerdo haber visto a todos mis amigos
angustiados en la sala de espera esperando tener noticias sobre mí, al salir
todos se acercaron a mí, preguntando cómo estaba y dándome ánimos, incluso
algunos ayudaron a subir la camilla a la ambulancia, por supuesto, mi madre me
acompañaba.
El viaje en ambulancia fue demasiado espantoso, creía que el equipo
médico me caería encima y sentía como en cada tope y bache de la carretera la
camilla brincaba ocasionándome un dolor aun más fuerte.
Al llegar al nuevo hospital la espera cansaba, pues la sala de urgencias
estaba completamente llena y era difícil que rápido te asignaran un cuarto.
Esperamos unas horas, en las cuales solo habían conseguido registrarme.
Mis hermanas llegaron para hacerle compañía a mi madre, pero desafortunadamente
solo podía estar conmigo una a la vez. Por fin llegó el doctor y lo primero que
hizo fue revisar mi pie, ordenando que tenía que remover el esmalte de mis uñas.
¡Por fin me asignaron un cuarto! Y entonces pensé, ¿Por qué insisten en
que debo quedarme cuando solo es una fractura de pie?
Esa noche fue muy larga e incómoda, odio los hospitales y es algo que
siempre odiaré.
A la mañana siguiente, decidieron realizarme unos estudios para checar
que tan grave era la fractura, fue una gran sorpresa encontrarse con ello
un quiste del tamaño de una pequeña
pelota, más aún para mi, pues existía la probabilidad de que fuera algo maligno
y me daba terror pensar en lo que pudiera pasar. El doctor dijo que había sido
una bendición que el accidente hubiera pasado, pues de otra forma en poco
tiempo hubiera sufrido algo peor, incluso perder mi pie izquierdo, el solo
pensarlo me ponía histérica, ¡No cabe duda que por algo suceden las cosas!
Llegó el momento de mi operación, ¿se imaginan una niña llena de miedo
en un quirófano? Jamás hubiera pasado por mi mente esa situación, sin embargo
la estaba presenciando, el quirófano estaba muy frio y yo no paraba de temblar,
algo que no ayuda para nada cuando es momento de ponerte la epidural, recuerdo
como la enfermera tuvo que abrazarme para que la pudieran poner, pues yo no
paraba de moverme.
Mientras se realizaba la operación yo podía estar escuchando todo,
incluso cuando taladraron y rasparon mi hueso para poder retirar todo el
quiste, es irónico como hoy no pueda escuchar el sonido de un taladro sin que
me ponga a temblar.
Después de horas en el quirófano por fin todo término, esperaron un poco
a que pasaron los efectos de la anestesia, mientras yo sin sentir mis pies no
dejaba de pensar en que era lo que me habían hecho. De nuevo me llevaron a mi
cuarto, donde toda mi familia me esperaba, nunca en sus rostros había percibido
tanta preocupación y miedo como ese dia, confieso que hasta yo me sentí
aliviada al verlos de nuevo.
Esa noche fue dolorosa, imaginen que martillan y taladran sus huesos por
un buen tiempo, ¿duele no? Ahora consideren que la anestesia deja de hacer su
efecto ¡auushh!
Los resultados de patología no estarían listos hasta cuatro días después
de la operación, pero la angustia cada día era mayor, con solo ver el rostro de
mi madre me era imposible no darme cuenta de la situación, siempre estaba
llorando, preocupada y hablando con mi familia lejos de mí, recuerdo que
pensaba: bueno, si es algo en realidad muy malo, que pase lo que tenga que
pasar, lo afrontaré con valentía, con tal de no seguir viendo así a mi madre.
¿Es posible ser la más temerosa del mundo fingiendo que todo se
encuentra bien con tal de no preocupar más a las personas que amas? Muriendo de
angustia y terror por dentro, ¿algo
ilógico en mi situación no?
Los días pasaron lento pero por fin los resultados estaban en manos de
mi madre, es como si mantuviera un acta de defunción en su mano, ¡un acta de
defunción de su hija menor! Mi mamá no tenía el valor para abrir el sobre, así
que mi hermana mayor tuvo que hacerlo, mira
como estas de amarilla, me dijo, quita esa cara, ¡el tumor es benigno!
Lagrimas de felicidad caían por el rostro de mi madre, ¡gracias dios
mío! Expresó, el solo verla sonreír de nuevo, me hizo sentir aliviada una vez
más.
El doctor nos hizo ver que no porque no fuera maligno todo iba a pasar
muy rápido, sería un proceso de recuperación lento y de muchas operaciones,
llevaría tiempo el que pudiera caminar de nuevo.
Y así fue, en esa ocasion pase 21 días en el hospital, había días buenos
y días malos, días largos y días aun más largos. Casi siempre tenía visita,
pues mis amigos y familia iban a verme cada vez que podían, algo que me hacía
mucho bien.
Por fin me dieron de alta y pude irme a mi casa, mi pie parecía un robot
de tantos fierros que tenia por todas partes. Pasaron días muy dolorosos y
aburridos antes de poder regresar a la escuela, y cuando finalmente lo hice,
fue otro golpe muy duro el darme cuenta que muchas cosas habían cambiado,
amigos, momentos, incluso yo lo había hecho.
Mi vida después giró en más situaciones de operaciones y terapias, ¡dolorosas
terapias! pero finalmente después de algún tiempo y de algunos diagnósticos de
los doctores, recupere la movilidad completa de mi pie, tratando de retomar
algunas de las cosas que hacía antes del accidente.
Fue un periodo largo y lento,
demasiado lento, en el cual viví muchas
circunstancias que así como me ocasionaron mucho dolor también me permitieron crecer, cambiar,
valorar y afrontar las cosas de manera distinta.
Gracias a esto aprendí que a veces la vida puede dar un giro inesperado y cambiarte todo un
panorama de golpe, pero que pese a esto, el mundo no se detiene y sigue dando
vueltas a tu alrededor, jamás paso por mi mente el estar contando después de 5
años la historia de algo que marco mi vida para siempre.
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